El blog de Mercury

La cuestión nacional.

La cuestión nacional en el Estado Español ha estado relegada hasta hace poco hacia las dos voces, que casualmente, tienen una burguesía no-españolista que busca unos intereses independentistas de sus naciones no reconocidas. Esto es, Euskal Herria y Catalunya. Los análisis marxistas sobre la cuestión nacional en el Estado Español se han dado por aplicados. Se repite constantemente que la España es una nación y que hay que luchar por una república popular/socialista española. Podemos entender estas posturas de quienes no están dentro del movimiento obrero más allá que de un gran sentimiento, siendo calado más con el pasado republicano o la resistencia al fascismo español durante la época de Franco. A día de hoy, también se piensa que la república española es la respuesta a la burguesía y el capitalismo en el Estado Español, cuando no es así. Pues una república tiene la posibilidad de muchos matices que no vamos a tratar aquí. 

Debemos empezar diciendo que España no es una nación, sino una nación artificial sustentada en un Estado que tiene brazos articulados oprimiendo a los distintos pueblos que conforman el Estado Español. El término de nación es un término burgués que se forma cuando entra el modo de producción capitalista. Para conformar la nación artificial española, lo primero es tergiversar la Historia. Es por ella que se habla de "re-conquista" de Al-Andalus, cuando los reinos del norte de actual Estado Español no tenían ningún sentimiento nacional ni romanticista de "reconquista". Todo lo contrario, los reinos buscaban conquistar Al-Andalus para implantar sus poderes, no para justificar a día de hoy la nación artificial de España. Inclusive la época de la invasión francesa lo primero que se busca como resistencia es "España" como nación artificial frente al enemigo francés, que se hace común. Por tanto, la Historia y el sentimiento nacional es lo primero que se implanta. Posteriormente, lo que se busca es la anexión de las culturas de los distintos pueblos bajo la nación artificial española. Por ello, retomando la cuestión histórica, en la "Historia de España", Al-Andalus e incluso el Imperio Romano ya forman parte de la Historia artificial de España. Ni siquiera en época medieval existía la concepción nacional española, que como digo, fue introducida con la entrada del modo de producción capitalista y su ideología burguesa. Retomando el tema cultural, a día de hoy, la nación española se ha conformado culturalmente bajo la opresión de los distintos pueblos. Como andaluz puedo decir que todo lo andaluz ya es español. Ya sea su cultura en los distintos ámbitos, es decir, folclore, gastronomía, autores, artistas, etc, etc. "Todo lo bueno que aporta Andalucía es español, pero todo lo malo que aporta Andalucía es andaluz". Partiendo de esa frase, sacamos la conclusión de que hay una necesidad de acabar con todo aquello que no sea una cuestión española. Por ello el idioma como el catalán fue perseguido, el euskera o el propio galego que a día de hoy está siendo borrado a la fuerza. Pero lo más importante a destacar es que las clases reaccionarias y su superestructura (religión, moral, ciencia, filosofía, arte, Derecho, instituciones políticas...)  se sustentan también bajo "España". No es casual que la burguesía que dio un golpe de Estado en 1936 sea la misma que hoy mantiene sus intereses bajo la denominación de España a la fuerza. Como España se sustenta de Estado, debemos añadir también la cuestión represiva en cuanto a los levantamientos de los distintos pueblos. Ya sea la lucha contra el movimiento nacional en el siglo XX en Catalunya o los movimientos cantonales en la primera república española.

Debemos tener claro que el Estado Español y España por tanto pertenecen a una burguesía que ha perpetuado estos términos a base de represión. Incluso la Segunda República se mantuvo bajo los intereses de una burguesía reaccionaria, la misma que reflejaba su Gobierno, que hasta el Frente Popular estuvo inestable, con miedo por el crecimiento del movimiento obrero, y con la creación de éste, estalla en la necesidad de llamar al fascismo para mantener sus intereses a día de hoy. Podemos recordar el caso de Casas Viejas de Cádiz. No se puede hablar de una república popular hasta incluso al comienzo de la propia guerra civil, que es el reflejo de la lucha de clases.  Como digo, el enarbolar hoy día la bandera republica española puede significar muchas cosas, pero principalmente significa que hay un sentimiento mayoritario de izquierdas tras esta. Esto es propio de lo que he mencionado, de la necesidad de una resistencia popular a una burguesía implantada y asentada que a día de hoy vuelve a temer por su estatus. 


La cuestión nacional española, por tanto, se ha dado por sentada como una realidad y esto se reflejan en los partidos que se autodenominan comunistas y que pretenden liberar a los pueblos bajo el poder del Estado Español dando la autodeterminación. La autodeterminación solo puede implicar la destrucción de España y su Estado indudablemente, pues la nación española no existe y delimitar qué es España o no es una contradicción. Los pueblos oprimidos deben luchar por sí y por los demás bajo la bandera del internacionalismo, y luchar por sí significa liberarse así mismos del Capitalismo y de España. España como nación artificial que es, no puede dar reconocimiento de naciones sin destruirse así mismas. Y recuerdo que la bandera republicana implica una significación española, aunque muchos quieran alejarla de ello, esto es así. La cuestión nacional, como marxistas-leninistas que somos, no puede ser olvidada y no puede ser sustituida por un sentimiento, sino por un análisis actual de España como nación. 

España no es una nación, es un Estado que oprime a los distintos pueblos bajo una burguesía a la que interesa mantener su estatus.. Cuando el poder popular consiga destruir las cadenas de esta burguesía, no tenemos que olvidar que también hay más cadenas a parte de las de clase, como son las de nación o la de la lucha contra el patriarcado. No podemos mantener una lucha a medias, sino una lucha completa. Esto implica la liberación de la clase obrera, de la nación oprimida y de la mujer. Y no debemos olvidar tampoco que la liberación de cada nación y de su clase obrera la hace un partido comunista de vanguardia. No podemos liberar una nación oprimida apoyándonos en un partido comunista que defiende a la nación artificial y opresora de España. Es tan absurdo como que la liberación de Escocia la ocupara un partido comunista inglés. En el movimiento obrero, el españolismo se ha colado y se ha asentado, desgraciadamente. Algunos se olvidan del marxismo-leninismo para atacar cualquier movimiento de liberación nacional bajo el argumento del chovinismo o incluso afirmado que todo movimiento nacionalista ajeno al español es propiamente nacionalista, rebajando el nivel a UPyD o la Falange con la unidad de España. Una unidad obligada, por cierto, no libremente designada por sus pueblos. Por ello es que a medida que avanza el tiempo, las contradicciones de la nación española salen a la luz y crecen, pues, los movimientos nacionales que antes habían sido solo relegadas a Catalunya y Euskal Herria, hoy toman fuerza el canario, el andaluz, el castellano, el asturiano, el gallego o inclusive el de los Països Catalans. La burguesía española tiene dos pilares fundamentales: La unidad de España y la propiedad privada. Cualquier ataque a una de estas dos supone la fortificación de esta burguesía. El nacionalismo español se mete en vena a todas horas, ya sea por la televisión, por las lecturas, por sus banderas, por sus deportes o incluso por la denominación del castellano como español. 

Nuestra labor como marxistas-leninistas es aclarar la cuestión nacional de España, que es peculiar y que requiere de un buen análisis. No cayendo en argumentos acientificos y antidialécticos. La lucha por la clase obrera en el Estado Español va ligada indudablemente de la lucha por la liberación nacional, que no es España precisamente, sino los pueblos oprimidos abanderando la bandera del internacionalismo, trabajando conjuntamente para acabar con la burguesía, el Estado Español, el Capitalismo y el Patriarcado. 


Pero también, como marxistas-leninistas, somos conscientes de que la liberación nacional es alejada y hoy día se aclama la bandera de la república por su significado histórico, pero no científico. Por ello mismo hay que seguir escribiendo y analizando la cuestión nacional del Estado Español y no relegarlo solo a una cuestión de "la nación española, la nación vasca y la catalana". Admitiendo así, que todo lo que no es vasco o catalán, es español, un error que no nos podemos permitir. Como tampoco nos podemos permitir, como he mencionado, el error de pensar que defender España desde el marxismo-leninismo es compatible con la autodeterminación de los pueblos. Pues Castilla tampoco es España, como quieren hacer algunos. 

Para acabar, recojo el hecho anecdótico de argumentar que quienes murieron bajo el fascismo en la Guerra Civil eran todos republicanos españoles. Esto no es cierto, pues muchos independentistas vascos, gallegos, catalanes, o incluso el Batallón Canario, que fue de los últimos en la resistencia de Madrid, independentistas también, lucharon con sus vidas contra esta burguesía que se sustentaba bajo la Unidad de España para que algún día, estos pueblos, con un poder popular, pudiesen decidir sus futuros. 

Salú y Revolución. 

¡Por la confederación de repúblicas ibéricas! 

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: